Osvaldo Cabral septiembre 26, 2020

“La verdad de la milanesa”

¿Y se entregaron más mercaderías como si se tratara un comedor, cuando es un domicilio particular, por el que el municipio incluso le paga a esta familia el alquiler de la casa que habitan?

Recordemos que en su momento informamos acerca dela muerte de Melani Sánchez, la beba que falleció por una presunta mala praxis, primero en el Centro de Integración Comunitaria del San Fermín en un control de rutina, y luego fue trasladada de urgencia al Hospital de Nuestra Señora de Luján, durante la indigestión municipal del por entonces intendente Oscar Luciani, por lo que los funcionarios habrían pretendido hacer desaparecer el cuerpo de esta beba. De hecho lo trasladaron irregularmente primero a la ciudad de Carmen de Areco, y finalizó en la morgue de Chivilcoy, y de hecho seguimos en la ruta a una ambulancia que pretendía perder a nuestro móvil por el camino, pero filmamos y fotografiamos TODO. Ocasión en la que Jorge Sánchez denunció que a su esposa Estela Altamirano, la abuela de Mélani, el intendente Luciani le ofreció dinero y una casa para que se callen la boca, para que no cuenten a la prensa lo sucedido.

Pero, Osvaldo Cabral fue el único periodista que se ocupó de seguir el caso de cerca, e investigó incluso a una asistente social que vive en el barrio El Trébol, que estuvo presente durante esa reunión de la que participó Estela Altamirano, Oscar Luciani como jefe comunal en su despacho y Ricardo Curone como Secretario de Salud del municipio, y Altamirano como abuela se negó a aceptar el soborno, tal lo hizo público Sánchez.

Esta familia hasta el día de hoy, según nuestras fuentes, sigue teniendo el beneficio de que la Municipalidad les abona el alquiler por el domicilio que habitan en la calle Las Margaritas, sin que queden en claro las razones. Puesto que no a todos los lujanenses que alquilan se las paga por la renta de sus casas. Además que se les entrega mercaderías, para que cumplan con la función social y personal que encararon desde hace un tiempo a esta parte, en memoria de la fallecida Mélani. Una beba a quien no tuvimos la oportunidad de conocer en vida, pero, ante semejante escándalo nos ocupamos como periodistas de pedir justicia. Y fuimos testigos como ningún otro medio de comunicación, en la exhumación del cuerpo en el cementerio de nuestra ciudad. Cuerpo que casi logran hacer desaparecer entre trámites burocráticos, cuerpo que maltrataron al momento de recuperarlo de donde estaba enterrado. En un traslado que se hizo en ambulancia sin personal de salud debidamente especializado para lo que había que hacer, y con una ambulancia que además de trasladar el féretro abierto, carecía de personal policial que vigilara por la integridad de esas pruebas. Es decir que, conocemos a los Altamirano-Sánchez desde que esa noticia de la injustificada muerte de su nieta Mélani se hizo pública.

Y, hoy los Sánchez por estos días vuelven a ser noticia con la queja que plasmaron en la pantalla de la TV nacional, en el programa de Jorge Lanata, mostrando ollas vacías, en un justo reclamo por leche para los chicos del barrio. Pero, no nos queda en claro las razones de su denodada propaganda en contra del área de Acción Social, cuando estarían recibiendo gran cantidad de alimentos, como cualquier otro comedor comunitario. La diferencia se daría en que los Altamirano-Sánchez habrían sido instados a ponerse frente a las cámaras por pedido o recomendación de la dentista trucha Ximena Montes, con quien mantendrían una buena relación amistosa o intereses en común. Siendo que el comedor (la casa) en la que Estela y Jorge viven es el único domicilio que en el partido de Luján recibe la ayuda municipal de pagarles el alquiler todos los meses, situación que incluso molesta a la gran mayoría de los demás referentes barriales, quienes con sus comedores convenientemente instalados, asisten a grandes y chicos, los sientan a una mesa, les sirven la comida y luego limpian el lugar diariamente, para al otro día iniciar nuevamente esa importante tarea de ayuda social.

Quizás por cuestiones de obtener un mayor protagonismo, u obtener incluso alguna mayor ventaja a esta gestión municipal, Altamirano y Sánchez se mostraron frente a las cámaras de TV para la producción del programa de Jorge Lanata mostrando ollas vacías, cuando habrían recibido un cuarto de tonelada de pollos, además de decenas de kilos de otros alimentos.

¿Y así mismo, más allá de la mercadería entregada por Acción Social, nos pedían a los medios de comunicación ayuda solidaria?

¿Las empanadas que vendían periódicamente, con qué ingredientes los hacían, con lo que les entregaba Acción Social?

No ponemos en duda que hayan cocinado para beneficio de los vecinos, pero ¿Para qué usaban el dinero? Hubiese sido bueno que los Altamirano-Sánchez lo detallaran públicamente, y que permitieran las repreguntas periodísticas de ocasión. Dado que SIEMPRE ESTUVIMOS, AL IGUAL QUE OTROS MEDIOS DECOMUNICACIÓN, DANDO UNA MANO A ESE ESPACIO DE AYUDA COMUNITARIA EN EL QUE CHICOS LOS CHICOS SE PONÍAN EN HILERA EN LA VEREDA, HACIENDO FILA CON SUS RECIPIENTES, Y COLABORAMOS LOS PERIODISTAS con lo que necesitaran. Pero, los Altamirano-Sánchez se metieron en camisas de once varas al participar de una movida mediático-política. PUES AHORA QUEREMOS SABER MÁS, Y EN DETALLE DE CADA ACTIVIDAD que realicen, para deslindar responsabilidades. Y sentimos que tenemos derecho como trabajadores de prensa de que nos expliquen cómo funciona el lugar, porque hemos conseguido muchas mercaderías donadas, y enseres para el lugar, a través del tiempo que nos conocemos y con la ayuda de amigos. Incluso con algunos de estos amigos se retiraron del lugar con sus camionetas cargadas de mercaderías, cuando fueron a hacer sus donaciones, cuando vieron a referentes políticos charlando con Jorge y Estela, y no les agradó la situación, según nos comentaron oportunamente. Dado que la gente común ayuda de corazón, y no quieren que se mezclen las cosas.

¿Pueden los Altamirano-Sánchez detallar cuánta mercadería cocinan y entregan en viandas a los vecinos de la zona? Es que sería de nuestro agrado conocer datos puntuales, concretos, no por poner en duda lo que hacen y dicen, sino porque queremos corroborar periodísticamente que la municipalidad les entrega las mercaderías que según nuestras fuentes se les entrega periódicamente.

Es que, se trata de una familia que tiene como aporte del Estado, además, una jubilación que es la que cobra Jorge Sánchez, como efectivo de la policía de la provincia de Entre Ríos. Es decir que, la municipalidad de Luján le paga el alquiler desde hace años a una familia que no es nativa de esta ciudad. La que eligió vivir entre los vecinos lujanenses por falta de oportunidades en su tierra natal, y aquí encontraron una comunidad que los acogió, más allá del triste fallecimiento de su nieta por presunta mala praxis durante el desgobierno de Oscar Luciani.

Inclusive nos parece extraño, que en una misma emisión televisiva aparezcan los Altamirano-Sánchez, por un lado con el concejal radical Daniel Curci Castro, que pertenece al mismo espacio político que en una sesión del Concejo Deliberante impidió que se investiguen las muertes por presuntas malas praxis, las que fueron denunciadas por las madres del dolor de nuestra ciudad, las que denunciaron más de 50 muertes en el Hospital de Luján durante la indigestión de Oscar Luciani. Ocasión en la que Jorge Sánchez señaló a cada concejal lucianista como cómplices, en la muerte de su nieta Mélani. Parece que loa Altamirano-Sánchez se olvidan que en esos tiempos los que ahora son “amigos”, le habían dado vuelta la cara, y hoy aparecen como socios en la tele.

Y, por otro lado en esa misma emisión del programa de Jorge Lanata, junto al consternado Jorge Sánchez, vimos aparecer al periodista mercedino Gustavo Miano, con más de treinta años de trabajo en Luján, que por estos días es denunciado públicamente por las actividades que tiene a la par de su esposa, la dentista trucha Ximena Montes, que desde hace unos meses está denunciada penalmente por el presunto ejercicio ilegal de la medicina. Es decir que los abuelos de Mélani promueven las actividades político mediáticas de quienes ponen el riesgo la vida de decenas de vecinos con prácticas ilegales, a pesar de sus tristes experiencias.

¿SE ENTIENDE LO QUE PLANTEAMOS?

Que está todo entreverado: “Vivimos revolca’os en un merengue, Y en un mismo lodo, Todos manosea’os”, por lo que política y periodísticamente nada queda en claro: “Hoy resulta que es lo mismo. Ser derecho que traidor. Ignorante, sabio, chorro. Generoso o estafador”, dice parte de la letra de Cambalache, que no viene al caso transcribirla en su totalidad, pero, al mencionarla se nos apareció como en una ráfaga de lucidez la imagen del periodista Miano, cuando resuena eso de: “Da lo mismo al que labura. Noche y día como un buey. Que el que vive de las minas”… Pero dejemos esto para más adelante, cuando hablemos de las denuncias que enfrenta su pareja, la mujer “de billetera gorda!” tal como definía Miano a su pareja al conquistarla, ya que deberán presentarse ambos en la fiscalía de nuestra ciudad para dar explicaciones.

Por todo lo mencionado es que indudablemente, se hace necesaria una mayor información oficial, sobre cada actividad realizada en el área de Acción Social, la que trabaja de cara a solucionar los problemas habituales de los sectores más vulnerables. Pero que además de todo han tenido que encarar más del triple de trabajo para el reparto de mercaderías en la asistencia alimentaria local, con motivo de la Pandemia Mundial. Ya que hasta donde sabemos en 2019 se repartían 30 toneladas de alimentos para contener a los barrios más pobres, y en este tiempo de lo que va del 2020 se reparten 100 toneladas. Así que la cosa no está fácil para nadie.

En cuanto a este comedor del barrio San Jorge, entre otros tantos que funcionan sosteniendo el hambre de los que menos tienen, siempre hemos REENVIADO todos los mensajes que Estela Altamirano nos ha mandado. Solicitando ayuda alimentaria, al igual que lo hicieron otros medios de comunicación, los que también se ocuparon de realizar varias campañas solidarias para ayudar a los pibes, además de la gente en general de esa barriada ubicada al costado dela ruta 192, denominada como el bloque de los Santos.

Incluso de parte de los inspectores municipales Marcos Potenza y Cristian Costa, y dada su preocupación por cuestiones sociales, se logró conseguir ollas para que cocinen en ese domicilio rentado por la municipalidad. Además los mismos inspectores municipales habrían conseguido incluso una heladera para Altamirano y Sánchez, ante nuestra difusión de las necesidades de refrigeración de los alimentos recibidos en ese comedor. Y no pongo en duda que los alimentos hayan sido cocinados y entregados a los vecinos de esa zona, sino que pareciera que la organización en la entrega de alimentos irían de la mano de las pretensiones de estos particulares a gusto y piacere, y no de las estrategias de ayuda alimentaria diseñada por funcionarios municipales. Siendo que los Altamirano-Sánchez no tienen obligaciones ni responsabilidades políticas de cara a nuestra comunidad.

Es que, a nuestro parecer, esta familia entrerriana estaría siendo usada mediáticamente, para instalar una versión de las cosas que no sería tal como se mostró en el programa de Jorge Lanata, puesto que esa producción televisiva no se ocupó de recorrer ni exhibir a otros comedores barriales, ni tampoco habría consultado a sus referentes, sobre lo que se les entrega periódicamente desde Acción Social. Y quizás todo lo que se haga desde la municipalidad sea considerado poco, en relación a la tremenda desocupación que generó una cuarentena de medio año por efecto del Coronavirus. Algo que se analizará cuando terminemos de estar jaqueados por este mal, mientras tanto recabamos datos en función de la información que aparece.

Tengamos en cuenta que durante la indigestión de Oscar Luciani “los alimentos se pagaban hasta un 30% más caros, comparados con los precios de hoy en día, inflación mediante”, cosa que quienes eran funcionarios hasta el 10 de diciembre todavía no explicaron por qué compraban mal y caro, para contener las necesidades delos barrios, siendo que hoy se compra tres veces y media más, y con menos recaudación de Tasas, y mercaderías más baratas. Todo muy raro.

Ojo!, a nosotros tampoco nos queda en claro cómo y a quiénes se les compró, y esperamos más explicaciones al respecto de los proveedores y los modos de compra. Aunque lo cierto es que se dejó de comprar a los proveedores históricos, aquellos que siempre hicieron negocios con la comuna a precios astronómicos, los amigos de siempre de quienes hoy reclaman explicaciones batiendo el parche, cuando todos sabemos que no hicieron las cosas bien cuando tenían esas funciones.

ESTARÍA BUENO QUE LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN SEPAMOS OFICIALMENTE CUÁNTA MERCADERÍA SE HA ENTREGADO, POR MEDIO DE LISTADOS CON DIRECCIONES E IDENTIFICACIONES DE CADA COMEDOR, INCLUSO CON DIRECCIONES, DONDE PODAMOS CORROBORAR CADA DATO, ACERCA DE LA CANTIDAD, CALIDAD Y MARCA DE LOS ALIMENTOS, LOS QUE SE DISTRIBUYERON DESDE EL INICIO DE LA ACTUAL GESTIÓN.

Propongo esto, dado que de esta manera todos podemos tener nuestras propias interpretaciones de qué es NECESIDAD, qué es URGENCIA ALIMENTARIA, y qué podría ser el oportunismo, de parte de algunas personas que harían cosas gracias a aporte de todos, sin que nosotros COMO VECINOS y como COMUNICADORES sepamos cuál es la verdad de fondo. Y, así no someternos a operetas que corren el eje de la realidad.

Es triste ver una imagen de una olla vacía en un barrio con muchas necesidades. Y a la par advertimos que por ese domicilio se paga un alquiler, y se ha entregado mucha mercadería, lo que nos hace pensar que las cosas no se estarían haciendo del todo bien, por lo menos en materia de comunicación oficial.

QUEREMOS SABER DE QUÉ SE TRATA!