Osvaldo Cabral febrero 5, 2021

En relación a la presencia de peces muertos en el río Luján, así como a la cobertura de algas y plantas acuáticas, la Dirección de Gestión Ambiental, dependiente de la Subsecretaría de Producción y Desarrollo Sustentable, informa que:

Luego de que la situación fuera alertada por una vecina de la localidad de Jáuregui, se inició comunicación con el Instituto de Ecología y Desarrollo Sustentable (INEDES) por intermedio de su Director, el Dr. Adonis Giorgi, y la Dr. Ana Torremorell, así como con la Dirección Nacional de Gestión del Agua y Ecosistemas Acuáticos, dependiente del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación, a través de la Dra. Gabriela González Trilla, y con la Dra. Inés O’Farrell, investigadora principal del CONICET. 

En paralelo, la Dirección de Gestión Ambiental se hizo presente en el lugar, recorriendo la ribera en diferentes sectores hasta la localidad de Olivera, para determinar la extensión de la problemática y establecer actuaciones en consecuencia. También se realizó una recorrida con la Dra. Torremorell, quien realizó mediciones in situ de oxígeno disuelto, pH y conductividad en diferentes puntos.

En virtud del intercambio de documentación, opiniones y recorridos, los especialistas coinciden en opinar que no se está en presencia de cianobacterias -motivo por el cual no se puede considerar que hubiera toxicidad en el río debido a este microorganismo-, sino que se está en presencia de una fuerte proliferación de algas y plantas acuáticas debido a las continuas altas temperaturas y bajo caudal del río. 

A priori, se observa un proceso de eutrofización (enriquecimiento excesivo de nutrientes), el cual es potenciado por actividades antrópicas. Este proceso propició una floración de algas bajo superficie y de plantas en la superficie. Estas últimas impiden que la luz penetre a través del ecosistema acuático y como consecuencia, por debajo de ellas se hace imposible la fotosíntesis, productora de oxígeno libre, a la vez que aumenta la actividad metabólica consumidora de oxígeno (respiración aeróbica) de los descomponedores, que reciben los excedentes de materia orgánica producidos natural y antrópicamente. 

De esta manera, se agota pronto el oxígeno y el ambiente se vuelve anóxico. La radical alteración del ambiente que suponen estos cambios hace inviable la existencia de varias especies de peces que forman parte del ecosistema. Esto queda comprobado por  los valores obtenidos de Oxígeno Disuelto, que fueron normales hasta unos 30 cm de profundidad, pero incompatibles con la vida por debajo de los 70 cm, aproximadamente.

Se realizó inspección en la Planta de tratamiento del Parque Industrial Algoselan Flandria, tomando muestras que se enviaron a analizar al laboratorio de la Universidad Nacional de Luján, para determinar si se encuentran dentro de los valores normados. En paralelo, se informó de lo acontecido a la Autoridad del Agua (ADA), el ente regulador para el uso, conservación y evacuación del agua en la Provincia de Buenos Aires, y se estableció contacto con autoridades ambientales de Mercedes para saber si la problemática era observada río arriba.

En conclusión, se infiere este hecho como una conjunción de factores naturales (altas temperaturas, drenaje escaso) y, potencialmente, a la espera de lo que arrojen los resultados de las muestras realizadas, de carácter antrópico, en un río urbanizado. Por tales motivos se recomienda no nadar en las aguas del río.

Por último, se adopta el compromiso de continuar informando sobre avances al respecto de la situación descrita.

La Dirección de Gestión Ambiental agradece el respaldo y la disposición permanente de la Universidad Nacional de Luján, en este caso a través del Dr. Adonis Giorgi y la Dra. Ana Torremorell. También reconoce la colaboración de Anatolia Martini y Hernán Pacheco, de la Escuela de Pesca del Club El Timón, quienes pusieron a disposición su embarcación para poder recorrer el río y realizar las mediciones in situ.